Me enamoré de Delia Garcés viendo la película Veinte años y una noche (1941), y buscando fotos de ella me enamoré de Nury Montsé, así como luce en esta foto.

Nury Montsé, Olinda Bozán and Delia Garcés.
Relatos breves de sucesos curiosos o divertidos desde el punto de vista de un sujeto apesadumbrado. Citas, frases, pensamientos, arrebatos, textos borradores y etcétera...


Trago: Kinoto Rocks

Cuatro de la madrugada, hace un calor insoportable, me despierto por el ruido del ventilador o por los nervios, es lo mismo, mi hermano duerme desparramado en la cama que improvisamos en el piso, el resto es quietud y oscuridad, también ventanas abiertas de los vecinos que se intuyen a través de la mía. Ni el piso camino a la cocina está fresco, abro la heladera y la luz blanquecina ilumina mi cuerpo, mi piel recibe como a un bálsamo el aire fresco que sale del artefacto. La jarra redonda y llena de agua fresca me espera como si fuera una mujer voluptuosa. Me sirvo en un vaso de vidrio y cuando voy por el segundo advierto que no soy el único que tiene sed, Ulalume también está tomando agua.
El palimpsesto de la palabra se retuerce de significados cuando me hablas en tu
... y tu voz rápida que corre como un arroyo entre las piedras, y tu urgencia frágil que estalla en pedazos, y tus manos en picada o en pleno vuelo, no me dicen tanto como tus ojos que me hablan con voces de sombra y soles.

Los gatos pueden desarrollar una forma felina del mal de Alzheimer, una enfermedad neurológica y progresiva que en los seres humanos provoca la pérdida de la memoria, la demencia y, finalmente, la muerte. Según un estudio divulgado hoy por la revista "Journal of Feline Medicine", científicos británicos y estadounidenses han descubierto en el cerebro de los animales la misma proteína vinculada a la enfermedad, principalmente en seres humanos de edad avanzada. En las personas esa proteína causa una obstrucción dentro de las neuronas que obstaculiza el paso de los mensajes que debe procesar el cerebro. Según investigadores de la universidad de Edimburgo, St. Andrews, Bristol y California, la presencia de la proteína en los gatos es la prueba de que también pueden desarrollar la enfermedad. Las autopsias de los gatos que han sucumbido a la enfermedad podrían allanar el camino para el descubrimiento de información crucial sobre el desarrollo de la enfermedad y la posibilidad de crear tratamientos para los seres humanos, según señalan en su informe.El Episodio del Enemigo [Jorge Luis Borges] - Andres Zaied.
Navegando en Youtube me encontré con este video que me llamó particularmente la atención, lo comparto, está muy bien hecho.
- Link directo: www.youtube.com/watch?v=0d4s2ZpEtHE
- Link a una nota a Andres Zaied, en zona moebius, clic aquí.
- Link a otro blog donde se comenta no solo el video de Andres Zaied sino también el hecho de los comentarios activos en la blogósfera, clic aquí.
- Link a una nota del diario Clarín sobre el video de Andres Zaied, clic aquí.

Araucarias en Primeros Pinos.
En soledad abro la carta, es de alguien que no veo hace años, es de una persona que me escribe, también, desde la soledad, desde su cubil de décadas de encierro que la fueron cercando. La carta me cuenta de dedos sigilosos que la surcan y de caricias que la sofocan y asfixian. Tendría que escribir mi respuesta pero me doy cuenta que no podría mas que decirle que la soledad es eso, justamente, caricias como el roce de cuerpos inertes que oscilan... Entonces guardo la carta en un cajón, me olvido que he recibido su aliento mustio al abrir el sobre y su caricia débil y ausente en sus palabras y actúo como si no hubiera recibido nada.
Me despierto y veo que mi gata Ulalume tiene un ojo fulero, como una mandarina o como si le hubieran exprimido una mandarina adentro, es lo mismo. La llevo a la veterinaria, antes de ir a trabajar, para que la revisen:
Me despierto y comienza mi día, pero creo que despierto, porque en verdad sigo durmiendo... una realidad onírica se instala en mi vigilia y conforma la celda... sólo por instantes tengo el atisbo de comprenderlo todo, como ahora, pero incluso en esos intersticios de lucidez sé que después volveré al inframundo donde un sueño soñado en un sueño conforma el espanto cotidiano. Sé que volveré en la noche a mirar la ciudad desde esta ventana y ya no tendré esta náusea sino una máscara idiota y jugaré a que soy algo o alguien y que importo, y que el resto de las máscaras importan como la lluvia que cae sobre una ciudad soñada en un sueño, en la noche.
Con 15 años recién cumplidos, habiendo sido echado de mi casa por mi madre por no querer cortarme el pelo y con el recuerdo de la primaria hecha en un colegio de curas sobre mis espaldas, vi una cruz invertida que decía la palabra: "SLAYER", y quedé impresionado. La usaba un chico del barrio que andaba en skate. Automáticamente me vi atraído por ese símbolo, sin duda representaba la rebeldía que en mi imperaba y que, por otra parte, necesitaba para definirme, para marcar la diferencia de lo que me oprimía y a lo que yo resistía. El chico que usaba la cruz no tenía ni idea de la música que hacía Slayer, pero aceptó vendérmela. Acto seguido me propuse escuchar la música de esta banda, no podía usar ese nombre sin conocerlo...