
Los acontecimientos más grandes no son los más ruidosos, sino nuestras horas más silenciosas.
Friederick Nietzsche
Cuando muere un poeta, no deberían enterrarlo bajo una cruz, sino que deberían plantar un árbol encima de sus restos. Así lo pienso yo, por cuanto, con el tiempo, ese árbol tendrá ramas y un nido y en él nacerán pájaros. De ese modo, el silencio del poeta, se volverá golondrina.
Atahualpa Yupanqui
El primer deber del hombre es definirse; ubicarse como testigo de un viejo pleito entre la mentira y la verdad.
Atahualpa Yupanqui
Una anécdota de Atahualpa Yupanqui.
A principios de 1950, en la casa de Paúl Eluard, Edith Piaf lo escuchó tocar la guitarra y lo invitó a compartir un recital. "Ella, en esa época, estaba en su mejor momento y llenó París de carteles con una publicidad muy original que decía: 'Edith Piaf cantará para usted y para Yupanqui'. Fue un gesto maravilloso de su parte. Ella estaba en la cima de su carrera y quería compartir conmigo un espectáculo. Conmigo, que era un negrito que se escondía detrás de su guitarra".
Leer más sobre Atahualpa Yupanki: en Mundo Gris; una biografía en la web.