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17 agosto, 2006

Artefactos y milanesas.

No lo esperaba, estaba cenando y llegó justo, yo estaba comiendo unas milanesas de pollo hechas al horno como hace 17 meses vengo haciendolo para cenar y Parrilla me dijo:
- Me voy, ¿¡me escuchaste!? ¡me voy! -
- ¿Cómo que te vas? No entiendo. - Alcancé a responderle, y el ruido del tenedor chocando contra el plato fue tan fuerte que tuve que mirar hacia abajo.
- Y si... me cansaste pelotudo, ¿me querés decir qué carajo tengo que ver yo con un tipo atribulado? - Me miró fijo a los ojos, acercó su cara a la mía mientras apoyaba las manos en la mesa, abrió la boca y me mostró los dientes en una sonrisa sin alegría, y se fue...

En la servilleta de papel, ya solo y después de un rato, escribí:

"Maniobró sus artefactos y andamios oscilantes sobre los acantilados con la premura de un prestidigitador preparando sus artilugios, y se fue..."

No golpeó la puerta al salir, ni la pateó, la dejó abierta nomás, y se llevó una milanesa
...

04 agosto, 2006

(Re Inventando a Parrilla)

08 julio, 2006

Los cuentos del Abuelo Cruento - Contrapunto Poético (parte II)

Rebaños... el aura de las cosas...Poemas - Prosa - EnsayosTe sigo leyendo nene, prestá atención. Para ambos, las letras eran su vida, a Gutiérrez se lo había visto recitar a viva voz sus poemas en las canchas de fútbol o entre las góndolas de los supermercados, totalmente convencido de que su obra, por ser contenedora de una belleza inigualable, poseía propiedades curativas, sanadoras, y por eso pretendía despertar al pueblo con sus rimas, por eso arengaba a las multitudes con sus versos.

En cambio Parrilla rara vez publicaba algún libro dado que estaba preparando su obra capital y decía, en cuanto reportaje le hicieran, que cuando diera a luz su novela completa, de once tomos constituidos por 4.015 poemas cada uno, cambiaría para siempre el mundo, el hombre.

Pero como ya te dije ellos no se conocían, hasta que una noche el azar los juntó en un mismo recital de poesía...

¡Ey! ¡Ey! ¡Chist! vamos, vaaamooooos, no te duermas maleducado que el abuelo te está leyendo el cuento...

[ Continuará
]

06 julio, 2006

Los cuentos del Abuelo Cruento - Contrapunto Poético (parte I)

Así corazón, tapate bien que el abuelo te va a leer un cuento. Ahora que tu mamá me dio permiso para cuidarte tenemos que aprovechar, ¿sabes mi amor?, cuando menos estos días del velatorio y entierro de tu papá, ¿sabes? ¡muy bien!

Contrapunto Poético RotoBueno, empiezo, había una vez dos tipos que escribían poesía, uno se llamaba Jorge Gutiérrez Pantagruel y el otro Carlos Parrilla Espantajo, ambos dedicaban sus vidas a las letras, podemos decir que la poesía era el objetivo de ellos en la vida y todo les iba de maravilla hasta que se conocieron, una terrible
noche...

Pero permitile al abuelo demorarse un poquito para que pueda contarte cómo eran estos señores. Un crítico muy importante de literatura de la época dijo sobre Jorge Gutiérrez Pantagruel (en adelante Gutiérrez): "jamás se ha visto o leído a un autor que desde el llano construya tantos castillos en el aire, esto, claro, si convenimos en llamar al caos un castillo, que al fin y al cabo ambas cosas sólo las percibe el hombre y por lo tanto son sus invenciones. Pero volviendo a las letras de Gutiérrez podemos afirmar que con mustia alegría arremete contra todos los sistemas, contra todas las reglas imperantes, contra toda forma de vida, en suma, el tipo arremete como loco..."

Sobre Carlos Parrilla Espantajo (en adelante Parrilla) el diario de mayor tirada de Alchagualasto publicó alguna vez: "los giros poéticos de este autor desvelado por las letras (sospechamos que también por el alcohol) conforman un hermoso laberinto sin salida... ni entrada... La belleza áspera de sus imágenes poéticas nos conmueven hasta los cimientos mismos del alma y sólo queremos dejar de leerlo".

¡Nooo! ¡Nooo! No llores que no me prestás atención sino... ¡vamos eh! ¿¡Si no para qué le pedís al abuelo que te lea un cuento!? ¡¡¡Chissssst!!!

[ Segunda Parte ]

02 julio, 2006

El fixture de Johannes

Gutierrez y Parrilla entraron al bar sin que Johannes lo advirtiera, por eso Johannes siguó escribiendo. Gutierrez, astuto, le hizo un guiño al mozo y se llevó rápido el índice a los labios para llamarlo a silencio, por eso permanecieron Gutierres y Parrilla unos instantes detrás de Johannes mientras éste escribía en una servilleta sin advertir que los tenía detrás, observando. Johannes escribía y levantaba la cabeza para perder la vista en la calle, Gutierrez y Parrilla se miraban entre ellos, contenían la risa y volvían a mirar la nota de Johannes, que decía:

Portugal 3
Inglaterra 1

Alemania 5
Argentina 3

Johannes 2
Enfermedad 0

Soledad 3
Johannes 0

Johannes 1
Abstinencia 0

Johannes 1
Bancarrota 1

Johannes 2
Castellano 1

Johannes 1
Neurosis
1

13 junio, 2006

El partido de Johannes...

Johannes esperó 45 minutos en la esquina del bar, ahí donde habían acordado con Gutiérrez encontrarse para ver el partido de Argentina vs. Costa de Marfil. Justo cuando estaba por entrar, resignado y solo, escuchó un rebaje (de cuarta a primera) y vio doblar por corrientes un auto enorme y viejo que frenó pegado al cordón, casi sobre sus pies. Del auto bajaron Gutiérrez, su mujer Irma y Parrilla, todos a los gritos...

Comienzo del partido, tensa calma, (como habría dicho José de Ser, pero por suerte está muerto) se vivía en la pizzería, Johannes con mucho entusiasmo trataba de apreciar y captar el momento que se vivía. El mozo corría y tiraba los cubiertos y los platos en las mesas que servía para perderse lo menos posible una jugada...

Johannes hubiera disfrutado el partido de buena gana de no ser porque:

- consiguieron una mesa alejada del televisor, porque llegaron tarde.

- la mujer de Gutiérrez le recomendó durante 20 minutos seguidos carnicerías, parripollos y granjas donde comprar bueno y barato.

- Gutiérrez en todo el partido hizo comentarios referentes a detalles accesorios del fútbol, como por ejemplo: este muchacho cerró un contrato para filmar una publicidad con la firma Pindapoy...

- Parrilla en todo el partido hizo comentarios referentes a cualquier cosa, en voz alta o a los gritos, como por ejemplo: esos dos que están ahí adelante son putos...

- Gutiérrez grita: ¡¡¡ponganlen un chip a la pelota, che!!! Cuando cobra el árbitro saque de meta en lugar de gol.

- Irma y Gutiérrez se pelearon en el entretiempo. Gutiérrez, con media porción de fugazzetta en la boca, le dijo: ¡primer y último mundial que pasamos juntos...!

- Irma y Gutiérrez se reconciliaron, en la repetición de los goles, en el entretiempo. Gutiérrez, con media porción de fugazzetta en la boca, le dijo: ¿¡sabé cómo te quiero sho!?

- Irma y Parrilla hablaron todo el segundo tiempo de los colores de las camisetas de fútbol.


Gutiérrez e Irma se fueron caminando abrazados y con las bolsas del supermercado a los costados. Parrilla bajó la ventanilla del parrillamóvil y dijo: te llevaría encantado, Sóyaness, pero me tengo que ir al cumpleaños de Gonzalez de raje, vite
.

06 junio, 2006

Un mundial de fútbol a medida

Johannes finalmente se animó y dijo:

- Gutierrez, disculpe, dado que estoy por trabajo en la Argentina justo en esta fecha, en la que se juega el mundial, estaba pensando, usted y yo, es decir los dos, podríamos ver los partidos en algún bar de esos típicos de barrio, rodeados de los lugareños y fanáticos de fútbol...

Johannes hizo una pausa como para tomar un descanso, eligió las palabras, las midió y trató lo más posible que su acento inglés no se notara tanto.

- Digo esto porque se me ocurrió que independientemente de mis estudios e investigaciones sobre literatura Argentina que me han traído hasta aquí, podría también intentar captar la euforia popular que el mundial genera. ¿¡Y qué mejor que ser acompañado por alguien que de fútbol sabe un montón!? ¿¡Qué me dice Gutierrez, me acompaña, está de acuerdo!?

Gutierrez lo miró por sobre los anteojos por un instante, es imposible precisar cuanto tiempo se quedó así, mirándolo, porque cuando apenas se comenzaba a advertir la expresión Gutierrez ya la había cambiado y decía:

- ¡Para mí el mundial ya terminó, "Guyanés", hace 15 días Platense salió campeón de la primera B Metropolitana... psé!.

18 mayo, 2006

La infancia de Gutierrez, una herida abierta y un travesaño...

Gutierrez tomaba su cuarto café y fumaba el quinto cigarrillo, yo seguía firme con mi ¼ de helado (sabores: frutos del bosque, chocolate suizo y budín de manzana), dio una pitada larga mientras miraba por la ventana que nos separaba de la lluvia, estaba perdido vaya uno a saber en qué pensamientos, soltó el humo en un suspiro largo como quien se quita un peso grande del alma y me contó lo que yo, aquí, evoco para ustedes:

Corría el año 1981, Boca Juniors jugaba contra Rosario Central en Arroyito y contaba ya con la presencia del inigualable Diego Armando Maradona en sus filas, que era, por ese entonces, pichón de crack. Boca Juniors peleaba cabeza a cabeza con el Ferrocarril Oeste de Don Timoteo Griguol la punta de la tabla en el campeonato. Aclaremos que la lucha no era desigual, Ferro le estaba complicando la vida a Boca, y mucho. Por eso Boca debía ganarle a Rosario Central, no se podía permitir el lujo de perder, porque además o sobre todo, Ferro le estaba ganando al mismo tiempo a Huracán por 3 goles contra 0, ese mismísimo domingo y a la misma hora. De pronto el relator grita: "goool", 1 a 0 a favor de Rosario Central. ¡Boca pierde la punta! Gutierrez que lo escucha por radio se vuelve loco. Todo el conjunto de Boca Juniors sale a buscar el partido, el empate, la punta, la gloria... Minutos después penal a favor de Boca. Diego Armando Maradona se para en el punto de tiro penal, patea y... ¡¡¡travesañooo!!!. Gutierrez, con sólo 6 años de edad, sufría por aquel entonces su primer ataque de nervios...

Sólo una madre desesperada, como la suya, ante el sufrimento de un hijo, puede arrancar de la miseria más profunda a su vástago. Y la madre de Gutierrez lo hizo: Guti, Guti, mi amor, mi amor, escuchame, escuchame Guti. ¡Huracán le empató a Ferro, están 3 a 3!.