La carta.
En soledad abro la carta, es de alguien que no veo hace años, es de una persona que me escribe, también, desde la soledad, desde su cubil de décadas de encierro que la fueron cercando. La carta me cuenta de dedos sigilosos que la surcan y de caricias que la sofocan y asfixian. Tendría que escribir mi respuesta pero me doy cuenta que no podría mas que decirle que la soledad es eso, justamente, caricias como el roce de cuerpos inertes que oscilan... Entonces guardo la carta en un cajón, me olvido que he recibido su aliento mustio al abrir el sobre y su caricia débil y ausente en sus palabras y actúo como si no hubiera recibido nada.

7 comentarios:
pri pri pri mero
dale respondele...no seas malo... aunquqe la soledad no es tan mala
Me suena particularmente fam,iliar esta situación, ya que recibí por correo una carte de mi madre (no le voy a anteponer 'adorada') la cual no leí.
Es mas.
Ante la pregunta de: 'leiste mi carta?' respondí ininmutable 'no, no me interesa'.
Y ella ira dos veces a la semana durante un mes al correo esperando una respuesta... cualquiera sólo una respuesta que diga que su carta fue leída .. luego de estos interminables periplos le echará la culpa al servicio de correo y a las conexiones, hará un escándalo a su cartero y a todos los carteros del mundo... finalmente intentará reescribir la carta pero se dará cuenta que en el ir y venir se le ha olvidado lo esencial
Elegir no abrir. Elegir la soledad.
"La palabra más soez y la carta más grosera son mejores, son más educadas que el silencio."
Friedrich Nietzsche
La soledad es ese silencio absoluto y negro que tiñe todo de eso, de ausencia y silencio.
beso
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